6 de Diciembre 2012 al 11 Enero de 2013

LA GALERÍA KARTON MUESTRA EN SU SALA UNA SELECCIÓN DE LA OBRA GRAFICA DE ANTONI TÀPIES
La obra del vanguardista Antoni Tàpies (1923-2012) recientemente fallecido el 6 de febrero de 2012, a los 88 años, en Barcelona, se expone, con notable éxito en Huércal-Overa. La exposición, que se puede visitar hasta el próximo 11 de enero de 2013 en la sala KartON galeria de arte, repasa a través de 23 piezas la obra gráfica de Antoni Tàpies, gran referente del arte de vanguardia y considerado el artista español más relevante de la segunda mitad del siglo XX.
El objetivo de la exposición es ofrecer una visión didáctica de la obra gráfica de este pintor catalán. En las obras podremos apreciar como además de rasgar y hendir a menudo el soporte, ha utilizado recursos como el collage, el flocado y el acumulo de materia. Con ello no solo ha hecho frente a sus necesidades expresivas, centradas en el realce de la dimensión táctil de las superficies y la valoración de texturas, sino que además ha enriquecido las técnicas tradicionales del grabado.
La obra grafica de Tápies corre pareja, en cuanto a su carácter y desarrollo, con su pintura y su escultura, ya que el enfoque artístico es fundamentalmente el mismo. La evolución de la obra de Antoni Tàpies se ha mostrado, ante todo, coherente a lo largo de su carrera. Desde los años cuarenta y cincuenta, Tàpies comenzó a tratar motivos, temas y líneas creativas que desarrolla durante el resto de su carrera. Pero sin duda, como él mismo ha afirmado, es a finales de los cincuenta cuando comienza su recorrido como un artista verdaderamente maduro. En esta muestra se puede apreciar la evolución del artista, así como su fina sensibilidad que le ha llevado a un constante dialogo con el arte y la sociedad de su entorno, este intercambio es fundamental para su obra. Las veintitrés piezas que podrán verse en Huércal-Overa, fueron creadas entre los años 1969 y 1990, este periodo permite un acercamiento al pensamiento y evolución del artista. En ellas podremos apreciar desde el surrealismo que fue el que, con su exploración del subconsciente, fijo las bases del pensamiento de Tápies, pasando por la pintura materica y el estilo informalista y su reacción contra la academización del arte abstracto, la utilización de imaginería relacionada con sus orígenes y la enfatización de símbolos caligráficos, una obra en la que como el decía: “Siempre estoy experimentando con nuevas ideas y nuevas técnicas. Siempre trato de sorprenderme a mí mismo”.
De esta manera, las obras expuestas están salpicadas de sus característicos trazos y escrituras, de cruces y números e impregnadas de ocres, grises, negros y rojos