Nicolás Navarro compone un lenguaje personal codificiado mediante signos cripticos que se diluyen en vaporosas atmósferas, donde las barreras espacio-temporales se disuelven. El artista-chamán fagocita recuerdos del pasado, vivencias del presente y sueños del futuro, metabolizándolos en un complejo proceso de instrospección antropológica que proyecta en una base acrílica símbolos arquetípicos dotados de sentido en el inconsciente colectivo. Los impulsos vitales toman cuerpo en el gesto pictórico irreflexibo producto de la acción directa.

Belen Mazuecos: Vicedecana de Cultura. Facultad de Bellas Artes Alonso Cano Granada.